Lo llaman la dulce espera, y es que no se puede esperar nada más dulce que un bebé nacido del amor.


La maternidad es algo muy especial, desde el momento en el que sabes que otra vida depende de ti todo cambia, tu amor cambia, tus prioridades cambian. Es por eso que me parece tan importante guardar un recuerdo de momentos así en vuestras vidas.

Son nueve meses y aun que parezca que no, pasan volando. Estas sesiones son perfectas para reflejar el fruto de vuestro amor. Escogemos la localización que más os guste y vamos a pasar un rato lleno de magia, de miradas cómplices y de ternura. Esa ternura que se os pone en los ojos al pensar en vuestro bebé.

Esta es la sesión fotográfica de mamá, ella es la protagonista, pero sin duda alguna la pareja puede animarse a formar parte de este maravilloso reportaje, y en el caso de haber hermanitos mayores también.

Los premamás se recomienda hacerlos sobre la semana 30, dependiendo de cada tipo de embarazo y de cada mamá. Nunca apurar más de la semana 36, ya que sabemos que algunos bebitos tienen muchas ganas de ver el mundo y llegan antes de lo esperado.

Y sin más, ¿quedamos para vuestra sesión premamá? Llámame y te informaré sin compromiso.